viernes, 8 de agosto de 2008

Informe del Liceo Nº 60


El proyecto se inició en mayo, durante una instancia de Coordinación donde la Preparadora del Laboratorio de Biología Prof. Silvana Pedragosa, presentó las bases del II Concurso Zona Costera Espacio de Encuentro, organizado por Ecoplata y el Programa de Popularización de la cultura científica del DICyT. Se proponía la creación de un poster tamaño A3 con el tema a tratar “Vulnerabilidad de las costas”. La propuesta era para la temática y el programa de los terceros años, pero nos resultó muy atractivo por varios motivos:


Primero porque los segundos años vespertinos presentan una disposición al trabajo, un entusiasmo por la adquisición de nuevos conocimientos y un gusto por la asignatura que nos motiva para profundizar y presentarles siempre retos que los asombren y entusiasmen.
En segundo lugar porque a esa altura del curso, estábamos estudiando “Tratamiento de la Imagen” . Es éste un tema que estimula y motiva muchísimo a los alumnos por las posibilidades que presenta el Laboratorio de Informática de elaborar propuestas y proyectos que involucren animaciones, diseño gráfico, técnicas audiovisuales y multimedia. En ese momento estábamos presentando a los alumnos el software Corel Draw y Corel Photo Paint, que nos daban las herramientas ideales para elaborar el poster que se pedía en las bases del Concurso. Fue así que propusimos a la Dirección, intervenir en dicho Concurso.

En ese momento, la idea primaria era tener un ejemplo práctico de un ejercicio real de Diseño Gráfico que nos permitiría plantear ideas básicas sobre los códigos visuales de las presentaciones gráficas. Es así que además de la teoría de color que nos permitió hablar de las asociaciones que nuestra cultura hace de los colores (el verde es un color ecológico, el azul nos muestra equilibrio y serenidad, el rojo lo asociamos a la pasión y la sensualidad, el blanco a la pureza y así sucesivamente), pudimos hablar sobre la codificación y la decodificación de los mensajes visuales: qué nos llama la atención de los avisos que nos bombardean en todos los medios y porqué nos llaman la atención. Vimos muchos ejemplos, nacionales e internacionales, “buenos” y “malos”, tradicionales y revolucionarios, para entender, para extraer conclusiones y tener pautas mínimas para comenzar a trabajar. Hicimos hincapié en la manipulación que normalmente se hace de las publicaciones que vemos habitualmente y cómo tenemos que ser concientes de que muchas veces, por no decir siempre, vemos lo que quieren que veamos.


Y así comenzamos a trabajar: formamos los grupos que respondían a la utilización de cada computadora y arrancamos con una “tormenta de ideas”. Colocamos en la hoja en blanco de Corel, ideas, textos, aunque parecieran locos, tontos o descabellados. Buscamos material en Internet, fotos, imágenes, símbolos: aquello que nos gustara: por su color, su forma o su contenido. Creamos una carpeta en cada computadora donde se iba guardando todo el material que nos parecía interesante. Se buscó en revistas y en libros de texto, se recortó y se pegó en la cartelera todo lo que podía servir como estímulo o disparador.


Y a fines de mayo la organización de EcoPlata nos invitó y nos fuimos a la costa de Montevideo a ver con nuestros propios ojos lo que tenemos: un increíble mar marrón, playa, costa, cielo azul y una naturaleza pródiga en vida y hermosura. Este punto fue muy importante para que los chiquilines tomaran conciencia de que lo que parece inmutable y que siempre estará allí, corre peligro y puede que seamos una de las últimas generaciones que la podamos disfrutar.
En ese punto, teníamos las herramientas, el material y la motivación para comenzar a trabajar: pero en pocos minutos surgían lo que para ellos eran los trabajos terminados. Creían que se trataba de colocar alguna imagen y un texto casi sin elaboración y sobretodo colores destellantes y llamativos y estaban cumplidos.


Es entonces cuando se comienza a conversar otra vez acerca de tener en claro lo que queremos trasmitir: elaborar la idea, trabajarla, probarla una y otra y otra vez. Guardar los intentos para tener la posibilidad de ver al final, el punto de partida y a donde se llegó, o sea el proceso que se realiza. Hablamos de cómo despojar de todo lo innecesario al diseño y dejar simplemente lo que consideramos fundamental. Cómo manejar los espacios en blanco, punto fundamental si los hay y como aprovechar lo que sabemos: la mirada humana se fija siempre en la izquierda de la hoja y gira formando un arco hasta terminar en la derecha de la hoja. Cómo aprovechar ese recorrido a nuestro favor para mostrar lo que queremos mostrar y cómo llamar la atención para el que lo mira sienta la necesidad de pararse a verlo.

Y así fueron surgiendo ideas fantásticas, de la mano de su creatividad, de su frescura, de su desparpajo para decir lo que piensan. Y fue ese el momento más fermental y precioso de vivir: cuando discutían por un color, peleaban por un texto, venían a contraturno a probar algo que se les había ocurrido. Y todos opinaban y se criticaban entre sí pero aportando y sumando.


Y nos encontramos con muchos, más de diez posters con un nivel de excelencia que nos hacía pensar en la idea de presentarlos con orgullo y tranquilidad de que no solamente no iban a desentonar, sino que iban a sorprender por sus mensajes y diseños. Quedaron varios ejemplos que según consenso no tenían el nivel de estos diez pero que fueron también apreciados y valorados en su justa medida.

Tuvieron además que elaborar una carátula y un informe para cada poster dónde tenían que recapacitar sobre lo que habían hecho y porqué. Hacer el feedback de lo realizado.
Imprimimos los trabajos y se entregaron a la organización del Concurso con todo el material adjunto, y con la ilusión y la tranquilidad de lo que habíamos realizado: un proceso enriquecedor y que les sirve como ejemplo de cómo encarar cualquier proyecto que se les presente.


El haber obtenido el Primer Premio y una Mención Especial por Creatividad, Ingenio y Claridad del Mensaje, no sólo nos llena de orgullo y alegría sino que nos parece un espaldarazo muy importante para estos chicos: eleva su autoestima, les hace ver posibilidades que no tenían en cuenta y les muestra que sus capacidades están intactas, esperando los disparadores indicados.


Para resaltar como conclusión: un proyecto y un proceso muy positivos más allá de los premios logrados. El entusiasmo con el que se trabajó, la seriedad y la perseverancia, la certeza de que son capaces de abstraer sus conceptos, el manejar códigos muchas veces ajenos que no les son propios con la soltura y la solvencia de profesionales. La idea que ya quedó instaurada de que “podemos”, de que vivir en un barrio carenciado, de contexto crítico, que tener muchísimas cosas en contra, no es excusa, ni para ellos ni para nosotros como docentes, porque si les damos las herramientas, les exigimos muchísimo pero confiamos siempre en ellos, ellos pueden, claro que pueden.


Prof. Liliana Curbelo
Junio de 2008

No hay comentarios: